Quienes Somos

Nuestro Centro Podológico, inicio su andadura en el año 2005.

En estos años, hemos instaurado una formula de trabajo basada en la atención personalizada, seriedad y profesionalidad con y para nuestros pacientes, a través de una podología integral.
En los últimos años, la figura del podólogo se ha convertido en una pieza clave en nuestro sistema de salud. Ninguna otra rama profesional conoce tanto el pie, y por tanto, nadie mejor que él podrá tratarlo, sea cual sea el problema que presente.

Desde hace décadas diagnosticamos y tratamos los problemas que más frecuentemente aparecen en el pie, siendo las durezas tanto en la planta como en los dedos y las uñas encarnadas los principales motivos de consulta. A ellos hay que unir otras afecciones como los papilomas o verrugas plantares y las infecciones por hongos. Pero el papel del podólogo también abarca los problemas musculares, articulares y ligamentosos tan comunes en la práctica deportiva y todas las deformidades que ello conlleva como los juanetes, los dedos en garra, los espolones calcáneos o las fascitis plantares y la repercusión de todo ello en el resto del cuerpo como ocurre con los dolores de cadera, rodilla y lumbares.

Para ello contamos con múltiples posibilidades de tratamiento para eliminar o mejorar el dolor y la incapacidad. Así pues, una buena exploración del pie, un buen estudio de la marcha y de la huella del mismo, nos permitirá adaptar un soporte a la planta que se ajuste a las necesidades de cada persona en función de su problema.

En caso de que las deformidades del pie fuesen tan molestas o dolorosas como para impedir una marcha y calzado normal, contamos también con la posibilidad que ofrece la cirugía mínimamente invasiva que permite corregir juanetes, dedos en garra o pequeñas rozaduras óseas mediante técnicas muy poco agresivas para los tejidos, con anestesia local, posibilitando andar casi desde el primer día tras la intervención y acortar los plazos de recuperación de forma importante.